Diaria - Annette C.M

Siempre vuelvo

a06dc1c0923c7db99672fabf80c44387Es aquí donde siempre termino volviendo, como si esto no fuera un blog, sino una parte de mí.

Es aquí donde alguna vez regreso, y es donde tengo la mente siempre, porque si bien sé que estoy ocupado no me olvido de regresar a casa.

Y es aquí donde con mucha ilusión di muchos pasos y donde quiero seguir dándolos, aunque esté viejita, nadie sepa quien soy, y aunque pasen los años.

Aquí quiero estar cuando los años pasen con prisa, con una taza de café, contándoles cómo me va, qué siento, qué seguiré haciendo.

Porque es lo que le da vida esto. Un blog de emociones del día y hay tanto que me estoy guardando.

Sepan que…siempre vuelvo.

Hasta mientras cuéntame,

¿cómo estás?

 

 

 

Los quiere,

Annette

5d722p

 

 

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Diaria - Annette C.M, Un poco más...

¿Y si lo lees?

Descubrí que la vida se acaba junto a los sueños.

Que el amor se destroza cuando se mata la confianza.

Que el dolor cesa cuando encuentras armonía.

Nadie es feliz, nadie es triste, estamos llenos de emociones y por lo tanto tenemos una gama de intensas sensaciones dentro de nosotros.

Somos imperfectos tanto como perfectos, somos reales y también irreales, somos poseedores del silencio e invocadores de la soledad.

Somos quien nos adueñamos de nuestras acciones.

Somos los primeros en sentir las melodías que llevamos dentro.

Somos humanos, somos como queremos ser.

No te engañes buscando la felicidad, siempre la tenemos, solo que esta se muestra en proporciones pequeñas y cuando no la cuidamos como viene de paso, se va.

El secreto es cuidar de esos momentos para sentirnos felices. Cuando estas proporciones pequeñas se cuidan se hacen grande, todo va de poco a poco-susurra el secreto-.

Somos cobardes a veces y la estúpida melancolía nos abraza de la manera más vil y estamos prestos a caer en ese refugio frío.

No permitamos eso, si dejamos caernos en ese declive pronto seremos prisioneros de la agonía. Y esa destruye; amarga la existencia hasta ser mortal.

Vivimos para colorear, sonreír, ayudar, juntar pinturas con alguien más y un sinnúmero de cosas que descubrirás. Somos útiles cada segundo. Incluso cuando leas esto y puedas transmitirlo con tus palabras.

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